Editorial

Seguridad Vial: Una contribución de las sociedades nacionales de la Cruz Roja en Europa


Cada día, a lo largo y ancho de todo el mundo, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja socorren a personas que se encuentran en situaciones de extremo riesgo que amenazan su supervivencia o su capacidad de vivir en un nivel aceptable de seguridad social y económica y de dignidad humana.

La Cruz Roja y la Media Luna Roja actúan en respuesta a las necesidades. Por lo tanto, no es sorprendente que las sociedades nacionales unieran sus esfuerzos en la Unión Europea para responder a uno de los mayores desastres causados por el hombre que el mundo haya creado para sí mismo hoy en día.

Nos sentimos agradados cuando la Comisión Europea reconoció la magnitud de nuestra red y nuestro potencial para movilizar a los actores de la sociedad civil para contribuir al objetivo de la UE de reducir a la mitad el número de muertos en carretera durante los próximos diez años.

Una primera Campaña europea de seguridad vial de la Cruz Roja comenzó en 2001, dirigiéndose principalmente a jóvenes conductores novatos de entre 16 y 25 años y concentrando su atención en la formación de conciencia y en la enseñanza de técnicas sencillas de primeros auxilios. En 2003, la campaña fue ampliada para abarcar también a los niños en edad escolar, los cuales conforman un grupo particularmente vulnerable en el tráfico vial, y se inició un despliegue de actividades en 26 países europeos.

El hecho de unir fuerzas muchas veces es la manera más eficaz y eficiente para mejorar la seguridad vial y el éxito de esta Campaña Europea de Seguridad Vial se hizo posible gracias a la cooperación y participación de muchos colaboradores: numerosas organizaciones, asociaciones, escuelas, municipalidades, autoridades locales, la Comisión Europea y empresas privadas, tales como Toyota.

Nuestras actividades a lo largo de los últimos tres años han generado valiosos conocimientos en relación a la buena práctica, perspectivas e iniciativas. Con frecuencia estos útiles ejemplos no se extienden más allá del ámbito local, mientras que podrían ser de beneficio también para otros. Por ello nos decidimos a facilitar el intercambio de experiencias y la formación de redes mediante la producción de esta Guía para la Buena Práctica.

La guía tiene la intención de ofrecer un sólido argumento a todos aquellos que quieran apoyar la seguridad vial y la enseñanza de primeros auxilios para niños tanto en el ámbito comunitario como escolar, político y estratégico.


Luc Henskens
Cruz Roja/Oficina para la UE